Torrenueva celebró este martes de carnaval su fiesta más singular, “La Borricá”, que data de 1694. Más de 150 jinetes han recorrido las calles torreveñas. En casa del abanderado, que cumple su promesa y da las gracias a las ánimas por escuchar sus plegarias, transcurre buena parte del día ofreciendo al visitante dulces típicos de “cochura” como flores, sequillos y hojuelas; y de salado frutos secos, guijas o altramuces; todo ello acompañado de la típica “limoná”.
La ciudadanía explica cómo vive esta fiesta declarada de Interés Turístico Regional.
El vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, participó en la fiesta de “La Borricá” reafirmando el compromiso del Ejecutivo regional con la protección y promoción de las tradiciones.
Un cortejo de jinetes, originariamente en mulas y burros, acompaña al abanderado recogiendo limosnas que entregarán al párroco al final del día en una ceremonia cargada de emoción y sentimiento por todos los torreveños.