La ciudad de Guadalajara alberga monumentos declarados Bien de Interés Cultural, como el Palacio del Infantado o la Iglesia de San Ginés.
Palacio del Infantado
El Palacio del Infantado tiene un estilo gótico isabelino con elementos renacentistas. Está situado en el mismo lugar que ocupaban las “casas principales” de Pedro González, primer Mendoza alcarreño. El segundo duque del Infantado, Íñigo López de Mendoza y Luna, mandó derribar las antiguas casas señoriales y construir este palacio hacia el año 1480.
En el interior se han conservado tres salas y dos saletas con pinturas al fresco donde predomina la historia, la mitología y el arte clásico.
El patio central se le conoce como Patio de los Leones y está decorado con esculturas con relieve, entre las que destacan los leones en la arquería baja y los grifos en la alta. Sobre cada columna se alza un escudo, alternando el del apellido Mendoza con el de Luna.
También hay que destacar sus jardines, situados en el exterior del edificio y abiertos al público.
Iglesia de San Ginés
La Iglesia de San Ginés está situada en la plaza de Santo Domingo, que es el centro actual de la ciudad. Se construyó en 1561 y presenta una fachada monumental con un rosetón central que lleva el escudo de la orden de Santo Domingo.
En su interior se pueden contemplar esculturas funerarias como las estatuas de los fundadores del convento, Pedro Hurtado de Mendoza y de su mujer Juana de Valencia; y los sepulcros de los primeros condes de Tendilla, Iñigo López de Mendoza y Elvira de Quiñones, del siglo XV, trasladados a la Iglesia de San Ginés en el siglo XIX.