El entorno natural de la Sierra de Malagón fue el escenario de una tarde noche diferentes, con actividades para toda la familia que comenzaron con un paseo interpretativo por el Río Bañuelos, y que acabaron disfrutando de las espectaculares Lágrimas de San Lorenzo. Los asistentes nos contaron por qué se animaron a participar.
Y con tantas estrellas fugaces tampoco podían faltar los deseos.
Con la ayuda de varios telescopios profesionales, se disfrutaron charlas y actividades muy interpretativas para entender esta lluvia de perseidas y, además, dar un paseo estelar para descubrir las constelaciones. Lo que más agrada a la gente es comprender de manera sencilla conceptos que parecen complejos como el funcionamiento del cielo o las fases de la luna.
Previamente se realizó una didáctica ruta por el Río Bañuelos para poner en valor la biodiversidad del entorno y concienciar de la importancia de proteger esos ecosistemas.
Con las luces de Malagón de fondo acabó una jornada basada en el goce de la naturaleza, que es más que suficiente para disfrutar de un ocio sano y para toda la familia.