Campo de Criptana ha inaugurado la Casa Cueva que apareció por sorpresa durante unas obras. La vivienda original fue demolida y salió a la luz una cueva típica del Albaicín. Se encuentra junto al molino de Sara Montiel y el centro del vino.
En el proyecto han participado arqueólogos y arquitectos. Ha costado alrededor de 160.000 euros. Su objetivo es conservar la historia de quienes vivieron allí y revitalizar la zona. También se ha mejorado la accesibilidad para que todos puedan visitarla sin problemas.
La Casa Cueva se ha convertido en un símbolo local y un nuevo atractivo turístico que impulsa el turismo cultural del pueblo. Se espera que atraiga a más visitantes interesados en la historia y las tradiciones locales.