La provincia de Ciudad Real alberga museos al aire libre llenos de historia como el Parque Arqueológico de Alarcos, el yacimiento de Calatrava La Vieja o la Motilla del Azuer.
ALARCOS
El Parque Arqueológico de Alarcos se encuentra entre los términos municipales de Ciudad Real y Poblete.
En el año 1195 Alarcos fue escenario de la batalla que lleva su nombre y que enfrentó a cristianos y almohades en la llanura adyacente. Tras la victoria almohade, las fosas de cimentación de la muralla sirvieron para arrojar los despojos tras el enfrentamiento.
Actualmente, en Alarcos se ofrecen visitas guiadas, imágenes en realidad virtual y talleres destinados a familias para conocer en profundidad la vida y cultura de aquella época.
CALATRAVA LA VIEJA
El yacimiento visitable de Calatrava la Vieja fue una fortificación islámica localizada en el término municipal de Carrión de Calatrava, que aprovechó el río Guadiana para constituir un sistema defensivo hidráulico. El yacimiento se compone por el alcázar y la medina, todo rodeado por una muralla.
El visitante podrá encontrar restos de habitaciones, calles pavimentadas o incluso la iglesia que erigió la Encomienda de Calatrava, una de las órdenes militares más poderosas.
Cada mes de octubre, Carrión de Calatrava organiza las Jornadas en torno a Calatrava La Vieja, para poner en valor y promocionar el turismo de esta importante ciudad arqueológica.
MOTILLA AZUER
El yacimiento visitable de la Motilla del Azuer fue un poblado prehistórico de la Edad del Bronce, situado a 14 kilómetros del municipio de Daimiel. Y es que hace más de cuatro mil años, sus habitantes construyeron, sobre un profundo pozo, una torre rodeada por murallas.
En el interior de sus recintos se protegían recursos básicos como el agua, se almacenaba y procesaba cereales o se producía cerámica y otros productos artesanales.
Tres yacimientos arqueológicos que demuestran la riqueza cultural e histórica que ofrece la provincia de Ciudad Real.